miércoles, 9 de septiembre de 2020

Mar azul eterno

 

Ese, ese era mi nombre

Aún lo reconozco

Nunca significó nada, hasta ahora

Olas de mar que vienen y van

Con un significado único nunca legible

Y casi eterno

Así son esas letras, vaivén continuo

Le habría hecho honor si me hubiese centrado más en la arena

En lo que queda,

Si me hubiese preocupado menos por las crestas blancas, por las demostraciones vacuas, por la furia de los bordes, por demostrar cuan grande era

Acaso podría haber dejado más protagonismo al horizonte para que la perspectiva quedase más nítida e inmensa

Podría mi nombre haber hecho música como mar de fondo

Podría mi nombre haber amado el suyo?, no, ni en mil años, y sin embargo así fue

Son dos peldaños de escaleras inconexas, de acantilados lejanos, de barcos que se alejan

Que revuelto puede estar el mar y como te arrastra y te embriaga, como te lleva donde tu no sabrías ir, donde no querrías llegar. Así mi nombre hizo lo que quiso, sin aceptar conducción ni ruta, sin dejar lugar a la vida que soñaba, ni la que quería, transformando los patrones de las olas en lo que iba sucediendo, sin más, sin orden ni concierto.

Y ya da igual. Queda la vida dentro. Quedan miles de seres distintos, cada uno a por su fuero, cada instante a por lo inverosímil, cada mentira en su cielo

Si rompo en la orilla que sea sin espuma, que sea en silencio, que sea imperceptible. Que por mucho que rompa no habré llegado, a ver si un poco de mi se habrá quedado. No aspiro a dejar huellas. Si a dibujar las marcas de otros, de los que caminan, de los que juegan, de los que pasan sin apenas darse cuenta…

Mar matriz, historias de cuentos, quédate con mi nombre y haz una roca en medio. Que me pueda subir a ella y contemplar luceros, y sentir frio y saber que no estoy cayendo…

A última hora

 

A última hora dejó de importarme el dinero

Ya no pensé en lo que debía y lo que me darían

Dejó de importarme la moda

A última hora no pude pensar más en los que amaba

Eso dolía

Así como las palabras

Las dichas, las no dichas

Por qué tanto miedo?

Como podría librarme de él?

Aceptando

Dejando ir

Dejándome llevar

A última hora comprendes que lo importante eran las miradas

Los gestos, las palabras

Las que se callan, mientras tu cuerpo las grita

A última hora sé que quiero tener en mente al irme

Quiero dar las gracias

Sin embargo tan vacío, tan inútil

Hay tanto que debí haber hecho, por lo que debí haber luchado

Tanto que da miedo pensar en que tendré la oportunidad de volver a cometer los mismos errores

Porque daría vergüenza

Volver a no ver lo importante

Lo que te llevas

Lo que queda

Sé que no podré enfrentar sus miradas

Así que mejor así, sin encontrarlas

Sé que estaré dentro de ellos mucho tiempo

También sé que me iré, me desvaneceré

Y recordarán las comidas

Y las durezas

De eso están hechos mis errores

Que amargura no poder perdonarme

No tengo la entereza para ello

A última hora pensarás, realmente estuvo?

Y esa duda le habrá ganado algo al caos…