lunes, 8 de febrero de 2021

Foro de Davos y Criptomonedas

La generalizadamente predicha explosión de las criptomonedas y los criptovalores será la oportunidad de oro para que los grupos económicos dominantes del planeta se hagan con una diferencia insalvable, con respecto al resto de la población, del control de los recursos económicos. Por si el porcentaje de recursos que manejan y controlan no es ya inmenso, con la movida del cripto ese porcentaje se acrecentará. Parece que el crecimiento de las criptos, que surgen como un mecanismo de protección ante la pérdida de valor por la inflación y por un control económico diferente al que llevan los estados, podría ser aprovechado para dar la estocada final al sistema actual. Si, alguna parte de la población se hará con bitcoin y ether, pero será un porcentaje pequeño, que para eso ya están las grandes ballenas moviéndose a placer haciéndose con las criptos que se minan y que están disponibles. 

He visto a los que son los especialistas que llevan en nuestro país el tema de las criptomonedas decir que el bitcoin es de delincuentes, frikis y especuladores. Ahora, el salto a que sean también la moneda del control económico por parte de las grandes corporaciones es cuestión de tiempo. Le doy un par de años. Mi deseo sería que estas monedas fueran la resistencia al control de la economía por parte de estados o por parte del poder económico. Es lo que se intentaba cuando surgían. Pero una vez visto que el uso de las criptomonedas se mantiene en el tiempo, que la tecnología blockchain es versátil y puede ser muy útil y que invertir en éstas, generando y aprovechando las tan amadas burbujas, podría ser una oportunidad única de revalorización, e incluso de control definitivo, me hace temer que esta vez podemos tener cerca un sablazo directo. 

La noticia de que Elon Musk con su empresa Tesla ha invertido 1,500 millones de $ en bitcoin, que ha salido hoy, podría ser lo que faltaba para un pistoletazo de salida. Al ambiente revuelto por el cambio político en USA y wallstreetbets, se suma lo que podría ser la caída de la primera ficha del dominó. ¿Habrá o no habrá una reacción en cadena? Ya lo veremos, para eso pongo esto aquí. Elon Musk no se resiste a twitter, ni a aprovechar los réditos que le da utilizar su hábito de comunicarse por este medio, y la payasada del Doge ya fué un abrebocas de como generar tendencias y hacer caja con ellas. Por un lado el mundo cripto no se mueve a horas vista, sino a meses vista. Por otro lado las consultas en Google han ido en crecimiento claro y parece que la burbuja que se espera tiene muy ilusionados a los que piensan aprovecharla. Esto tendría unos tempos muy sopesados. Pero el efecto Musk está allí. Habrá que verlo. Como no sea que desajuste las expectativas de fin de año… 

 Todo esto podría ser una anécdota, si no es porque temo que la reacción en cadena es lo que interesa al Foro de Davos. Imponer a la población global que “en 2030 no tengamos nada y seamos felices”, que las desigualdades sociales se solucionen homogeinizando a un sector que quedaría aislado del sector de los grandes conductores, que tendrían su propia y muy distante e inalcanzable homogeneidad, requiere que haya una movida económica incontestable. Porque lo cierto es que estratificar a la población, según estaba previsto, era para 2030, pero ante lo bien que nos hemos aplicado en obedecer con el coronavirus, han decidido adelantarlo. Y lo dicen claramente. Así me gusta, que se sientan tan seguros de si mismos que vayan con la verdad de lo que quieren por delante. Y por qué no? Después de todo aquilatar la situación global después de la muerte del capitalismo, llevando la igualdad a la población mundial es un objetivo noble. Lástima que los criterios y la ejecución nos los impongan. Aquí en España la agenda 2030 la lleva Pablo Iglesias. Y lo que está por venir lo veremos.