lunes, 16 de noviembre de 2020

Quédate aquí

Quédate aquí, a mi lado

No te muevas

Así, sin vernos ni tocarnos, pero muy cerca

Quédate que no puedo estar sola

El alma me quema

Ríe, llora, haz lo que quieras,

Sé tú,

Y no te pierdas, no cometas errores como el mío

Errores de esos que te cuesta entender

Que son de alguien más, no son míos, no puede ser

O igual si

Que me he equivocado

Y me va a costar caro

Quédate a mi lado

Te escucharé

Pondré toda mi atención

Creo que te entenderé

Necesito estar fuera de mi

Y estar contigo me vendrá bien

Casi desconocido

Te conozco poco, te escucho poco

Pero sé que me haces bien

A veces somos así, pasamos la vista y olvidamos

Y se nos queda el contacto en las manos

A veces no valoramos

Y los olvidos ganan los tantos

Y mientras, las excusas cantan su engaño

Deja que tu superficie se muestre brillante

Y me deslumbre un rato

Que tendré que perdonarme

Y recomponer trizas de otros

No sé si podré con su desengaño

Volver a ellos, si me lo permiten

Si puedo volver a mirarlos y sonreír

Quédate a mi lado, sé que no habrá reproches

Te lo conoces todo de largo

Pasemos tiempo juntos, dejémoslo estar

Que nos unan cosas antes invisibles

Y te suba a un pedestal

Baja de allí  y ríe conmigo

Y espera lo mejor por llegar

Que no todo sean errores

Que no todo sea verdad

Horizonte de encuentros espero

Mientras llegan, levanto la mirada al espejo

Y te veo,

laguna eterna en tus ojos,

Cadencia de tu voz familiar,

me hará bien escuchar tus respuestas

Vamos a continuar

domingo, 15 de noviembre de 2020

Divagando

 

Manos que no tocan, mientras sienten mil explosiones de deseo en las puntas de los dedos

Risas ahogadas por silencios atronadores, de los que queman la piel

Risas que nacen de las incongruencias de lo desconocido con lo sabido

Risas que se apagan mientras tus ojos miran al vacío

Porque esos son tus ojos, evadiendo los míos

Frío, mucho frío, del que te deja esperando que algo arda, dentro, fuera, ¡que más da!

Eso son tus besos en mi piel, están sin estar

Los sueño y me atontan y me dejan como si nada más importara

Por un momento estuvieron en mi

Sensaciones que no se entienden y que despiertan al volcán

Sutilezas del viento en mis mejillas, que hasta las enfrían

Dame un beso suave y olvido todo

Lo que está bien y lo que está mal

Un beso suave y vuelve el sentido a mis ideas

Y vuelve la alegría a encender velas

Cualquier cabalgata será fría y desordenará mi cabello

Déjame estar aquí, quieta, a tu lado

Mientras tus labios no me nombran y seguro que ni me recuerdan

Nunca me conocieron, quizá si mi nombre, nada más

Vacío sideral rodea mi alma

Mientras tu bailas danzas eternas

Rota y gira que el vaivén llena

Está cubierto de respiraciones y ratos de sonrisas

Ves las lágrimas de lejos, casi nunca son para ti

Y cuando tocan son un solo fluir

Mientras las muecas de normalidad se adueñan de tu rostro

Y el vacío de lo que no se siente llena todo,

ahuecando espacio para asentarse, para quedarse, para morir

Siente tu mar interno ir y venir, que pocas veces le prestas atención

Pero te define

Te estruja y te tiñe

Eres

Y lo sabes cuando te ladeas y sientes el menisco inclinarse y retomar la línea

Va al nivel de la nariz

Ni una gota más dentro de ti,

Lo que podía entrar ya está allí

Solo queda espacio para los pensamientos que se pueden decir

Y para el aire que llena el espacio de lo que sabes callar

Decir y callar, el arte de amar

De vivir

De respirar

El arte de continuar, incluso cuando parece inútil

Incluso cuando ya nadie lo espera,

A punta de instinto y de miedo

A punta de ganas de no dejarle espacio, a la derrota

Al no podrás, A la tristeza que no se va

Decir y callar, equilibrio imposible

Y no caerás

Que para eso estás hecha de lo que estás hecha

Seguirás