domingo, 20 de julio de 2014

Pablo Iglesias, Decepción y Aciertos


La aparición de Pablo Iglesias en La Sexta Noche ayer fué muy esclarecedora, dejando claro sus aciertos y fortalezas, pero también fué decepcionante. Aquí va el link para que veais y juzgueis por vosotros mismos,



En mi opinión, que lo ví en vivo y luego al día siguiente, estuvo muy entretenido. Pero, sobre todo, decepcionante. Decepcionante porque Pablo cayó en el juego de utilizar tácticas inadecuadas como el "repita conmigo" y porque en vez de entrar a discutir temas en profundidad, aclarando las posiciones de forma que no quedase lugar a dudas, las conversaciones con Esperanza Aguirre eran una versión del "y tu más" a la que tan acostumbrados nos tiene la vieja política. No me parece bien que a las acusaciones a Pablo este conteste con "y que has hecho tu?",  que es lo que se traduce de sus relaciones con Irán, Venezuela o Cuba. Esa no es respuesta.

Estuvo acertada Espe cuando se quejó de que Pablo no quería que ella le tomara la lección, pero si se la quería tomar él a ella. No se cometen los errores del enemigo para demostrar el punto de que "tu a mi no me vas a pillar". Esa respuesta de Pablo viene desde los duelos de dominancia, no desde el razonamiento de cuál es el debate político ajustado al flujo de información y cuál no. Viene desde el "tú a mi no me vas a hacer eso, te lo hago yo a ti", y resulta que el punto real es que eso no lo debe hacer nadie. Está mal que lo haga ella y está peor que lo intentes hacer tu. Esas no son maneras de debatir. Para debatir adecuadamente se va a las ideas, desde la ecuanimidad y el equilibrio, no desde el ya verás. Pero Pablo es Pablo. Con sus debilidades y fortalezas. Y le puede la dominancia. El deseo de estar arriba, de controlar, de hacer comentarios subidos simplemente porque aqui yo puedo hacerlos.

Y claro, lo que sucede es que Pablo, es, sin más, un lider. Tiene el sistema neuroendocrino de los líderes?, diría que sí, a partir de su gestualidad impecable que demuestra que está en control, la rapidez para hablar diciendo lo que arrima el ascua a su hoguera en instantes, la versatilidad y la asertividad para insistir en los puntos que le interesan ("la vuelta" con Esperanza en la Tuerca, con la que yo no cuento), la sonrisa y los gestos de incredulidad, de duda, el "me muerdo los labios para no hablar mientras no es mi turno", las interrupciones comedidas y presentes solo cuando quiere demostrar un punto rápido. Es un animal dialéctico forjado en el debate y que disfruta el cuerpo a cuerpo de la lucha política. Eso es lo que lo hace tan mediático. Las personas somos sensibles a esa dominancia, a ese saber hacer, a ese color rojo intenso en la camisa (dominancia) con una corbata de estilo irreverente pero presente (señal de status), a esa sonrisa para mostrar control, a la cara de poker cuando el contrario dice algo que puede hacer daño y a lo que tu no le vas a admitir que puede ser delicado. Y el resumen, luego de verlo en la interacción con Aguirre, es que es mucho mejor lo que Pablo actúa, lo que deja ver, que lo que dice. Y como resulta que la gestualidad y la comunicación no verbal transmiten más información que lo que semánticamente decimos, al final Pablo queda como que ha ganado el duelo de dominancia en el que convierte las conversaciones políticas. Y es que él, de hecho, debe ser de estos que flotan como la espuma después de una conversación, siempre llevando la razón.

A Pablo hay que comprenderlo. Y aceptarlo. Porque aunque a mi personalmente me resulte impostura esta dominancia que viene más desde la postura que desde la razón, a la mayoría de la población no. La mayoría de la gente disfruta a un lider por sus formas y sus movimientos más que por sus fondos. Mientras lo que diga sea coherente, puede no ser elegante. Mientras lo que diga sea al menos aparentemente cierto, se le otorga credibilidad. Mientras mantenga la mirada, la gentileza y en la medida de lo posible, la última palabra, será un lider. Y eso está en el haber de Pablo.

Yo soy más de los lideres que razonan y razonan y razonan hasta que te rindes a sus argumentos. De los que no se imponen, sino que te argumentan y te desgastan hasta que te convencen y te unes a su causa. Pero esos lideres venden menos que los que las ganan todas, entre sonrisas, miradas, argumentos, entre lo que dicen y lo que callan.

Y resulta que tanto Pablo como Alberto Garzón califican para lideres. Pero ahora mismo está arrasando Pablo y Garzón es tan inteligente que con tal de gobernar y cambiar la sociedad, la cabeza al frente de la revolución es lo de menos. Lo importante es que haya revolución!  Seguimos escuchando.


martes, 1 de julio de 2014

Discurso de Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo. No hacen falta más palabras.

"Es un honor dirigirme a ustedes para presentar mi candidatura a la presidencia de esta cámara. Este parlamento está llamado a representar la soberanía de Europa y debemos, señorías, estar a la altura de lo que ello significa hoy. El sueño de Europa ha sido sepultado muchas veces pero siempre consiguió despertar de nuevo. Así sucedió hace casi 70 años: Europa volvió a despertar en la resistencia de sus pueblos contra el fascismo, en los supervivientes de los campos de exterminio, en quienes dieron su vida por la justicia y la libertad. Millares de compatriotas míos, que habían luchado defendiendo la democracia en España, participaron en esa lucha y en ese sueño de justicia. No se imaginan el orgullo que me produce como español que los primeros tanques que entraron a liberar Paris fueran guiados por combatientes españoles. Hoy, cuando la intolerancia y la xenofobia vuelven a amenazarnos, quiero reivindicar la memoria europea del antifascismo y la de todos los pueblos amantes de la libertad y la democracia. Señorías, lo mejor de nuestro continente y de nuestra historia común se forjó en las revoluciones que hicieron al
pueblo sujeto de derechos, por encima de reyes, de dioses, de nobles y de grandes propietarios. El mejor patrimonio de Europa es la voluntad de sus ciudadanos de ser libres y no ser siervos de nadie. No ser siervos de nadie, señorías, eso es la democracia. Por eso hoy debo decirles que los pueblos a los que debemos las libertades y los derechos sociales no lucharon por una Europa en la que sus gentes vivan en el miedo a la pobreza, a la exclusión, al desempleo o al desamparo frente a la enfermedad. La expropiación de la soberanía y el sometimiento al gobierno de las élites financieras, amenazan el presente y el futuro de Europa, amenazan nuestra dignidad, amenazan la igualdad, la libertad y la fraternidad, amenazan nuestra vida en común. La creación de nuevas instancias supranacionales no tiene que pagarse al precio de incapacitar a la ciudadanía. Nuestros pueblos no son menores de edad, ni colonias de ningún fondo de inversiones, no conquistaron y defendieron su libertad para entregársela a una oligarquía financiera. No son términos abstractos, señorías, todos ustedes conocen bien el problema.
Es escandalosa la facilidad con que se mueven aquí los lobbies al servicio de grandes corporaciones así como las puertas giratorias que convierten a los representantes de la ciudadanía en millonarios a sueldo de grandes empresas. Hay que decirlo alto y claro: esta manera de funcionar hurta la soberanía de los pueblos, atenta contra la democracia y convierte a los representantes políticos en casta.
Señorías, la democracia en Europa ha sido víctima de una deriva autoritaria. En la periferia europea la situación es trágica: nuestros países se han convertido casi en protectorados, en nuevas colonias, donde poderes que nadie ha elegido están destruyendo los derechos sociales y amenazando la cohesión social y política de nuestras sociedades.
De América Latina aprendimos que la deuda externa está diseñada para ser impagable, y que los países que más han crecido lo hicieron con una quita sustancial y una auditoría pública de su deuda. Todos conocen en esta cámara la deuda perdonada hace no tanto tiempo a Alemania. No es sólo una cuestión de justicia, tiene que ver con la integración europea y con la democracia: la deuda es hoy un mecanismo de mando y
saqueo de los pueblos del sur. Eso es lo que está sucediendo en esos países que, con marcado racismo, algunos denominan PIGS. Pero supongo que son ustedes conscientes de que no hay Europa sin sus pueblos del Sur, como no la hay sin sus pueblos del Este, sometidos también a duras condiciones de la Troika, cuyo rumbo amenaza con destruir el proyecto europeo dejando un rastro de miseria, pobreza y violencia.
Pero hay otro camino. Hay alternativa a las políticas de empobrecimiento y al secuestro de la soberanía. Este Parlamento, en esta hora crítica para Europa, debe estar a la altura, debe demostrar sensibilidad y convertirse en el epicentro de una sacudida democrática en la Unión Europea, una sacudida que frene la deriva autoritaria de la Troika. Este Parlamento debe expresar la legitimidad democrática de origen que a todos nos reúne, la voz de los ciudadanos, y no los arreglos entre élites. El Parlamento Europeo no puede ser un premio de consolación, ni una jubilación dorada.
Señorías, Hoy yo no me dirijo a una cámara de cinco, seis o siete grupos parlamentarios. Tampoco me dirijo a las maquinarias de partido. Me dirijo a ustedes, señoras y señores
eurodiputados, porque ustedes tienen un contrato de responsabilidad política firmado con sus pueblos. Me dirijo a los demócratas y a sus conciencias. Nuestra primera fidelidad, a la que todas las demás deben supeditarse, es con los ciudadanos que nos han elegido. Ellos no están en los pasillos de este edificio, ni en los hoteles que rodean esta cámara. Pero recuerden: ellos son los soberanos y tarde o temprano pedirán cuentas de lo que se ha hecho en su nombre.
Me dirijo también y muy especialmente a mis colegas eurodiputados de los países del sur de Europa. Ustedes han visto las consecuencias reales que tienen las políticas impuestas por la Troika. Ustedes saben que las políticas de austeridad han fracasado: nuestros países son hoy más pobres, con economías destruidas, con sociedades heridas de injusticia e instituciones cuarteadas por la corrupción y el descrédito. Ustedes saben que es hora de ayudar a nuestros países a ponerse de nuevo en pie. Les pido que al menos hoy voten como griegos, como irlandeses, como portugueses, como italianos, como checos, como polacos, como rumanos, como españoles. No sólo para que puedan mirar a la cara a su gente
cuando vuelvan a casa, sino porque así estarán defendiendo Europa. Les pido su voto consciente de que muchos de ustedes no comparten este secuestro de la democracia, sabiendo que muchos de ustedes están sinceramente comprometidos con el bienestar de sus pueblos. Les pido el voto para frenar a la gran coalición que impone la austeridad y el totalitarismo financiero.
Quiero dirigir mis últimas palabras a la ciudadanía y a los pueblos de Europa que han salido a la calle en estos años para defender justicia social y la democracia. A los millones que habéis dicho basta en las plazas europeas, quiero deciros que sois el orgullo, el corazón democrático de Europa. Mantened alta la bandera de la dignidad. Los pueblos de Europa hemos pasado por peores situaciones y nos hemos sacudido a los déspotas. No sé si hoy podremos arrebatarle la presidencia de este parlamento a la gran coalición pero si nos seguís empujando os aseguro que venceremos. El mañana es nuestro." 

Pablo Iglesias en el Parlamento Europeo el 1 de Julio de 2014

Aunque habría que indicar que no pudo terminar de leerlo.