miércoles, 16 de octubre de 2013

Desigualdades sociales

Este es un tópico más que interesante. Las desigualdades sociales, sus consecuencias en salud… pero ahora mismo lo que he leído y abre una línea es el artículo de Deborah Rogers, de Stanford University, publicado en New Scientist. Titulado algo así como, “¿Por qué murieron las sociedades igualitarias?”, en el especial “La era de la desigualdad: El 1% y el resto”. http://www.newscientist.com/special/inequality.
En resumen propone que si existen las desigualdades sociales que observamos en nuestra sociedad contemporánea no se debe a que este sistema, el de desigualdad social, sea el más “adecuado biológicamente”, sino a que ha sido el sistema que ha prevalecido una vez los sistemas desigualitarios se han diseminado por el globo, a consecuencia de su propia inestabilidad, que lleva a migraciones y expansión.
Propone en su artículo que, tal y como ha sido reseñado previamente por otros autores, las sociedades de cazadores recolectores eran esencialmente igualitarias. Y este estado de cosas duró decenas de miles de años. Pero desde hace alrededor de 5000 años el sistema que prevalece es esencialmente desigual. Durante la mayor parte de nuestro pasado evolutivo, el control social, a través del ostracismo y la ridiculización, entre otros, funcionaban para mantener un sistema de liderazgo compartido y ocasional, en el que las mujeres tenían relativo poder y el sistema de formación de pareja era monógamo. Las ventajas de un sistema igualitario se evidencian en la estabilidad del grupo, la disponibilidad de recursos incluso en casos en los que unos corren con más suerte que otros al obtenerlos. Cristopher Boehm ha desarrollado la idea de que la supresión de los sistemas jerárquicos de otros primates ancestros ha sido una adaptación importante en la evolución humana, que ha tenido como consecuencia mayor cooperación y menos riesgos, permitiendo la colonización de nuevos hábitats.
Plantea Rogers la interrogante de cómo terminamos con esta desigualdad institucionalizada. Desde Rousseau, pasando por los Darwinistas sociales hasta nuestros días se han planteado todo tipo de posibilidades. Pasan porque es la consecuencia de la existencia de propiedad privada, la lucha de clases o  el orden natural de las cosas por sobrevivencia del más apto (idea que ya de por sí necesita ser puntualizada). Resume Rogers que es a mediados del siglo XX cuando antropólogos enuncian que el crecimiento poblacional implicó más necesidad de alimentos, surge la agricultura, y con ello la necesidad de almacenar alimentos requiriendo directivos y roles especializados. Con esto las clases sociales. Los directivos logran acumular recursos que distribuyen discriminativamente según sus intereses y al final hay sociedades más competitivas y complejas, con mayor coordinación y división de las tareas, que logran imponerse sobre las sociedades más simples e igualitarias. La llegada de la agricultura y el trueque derivan en la propiedad privada, la herencia, las redes de intercambio y  terminan en redes complejas que se perpetúan aumentando su impacto económico.
El punto crítico no es como surgen las sociedades estratificadas, sino el por qué son estas las que permanecen, una vez entran en coexistencia con las igualitarias. Según plantea Rogers, la idea de que la desigualdad es una característica funcional y beneficiosa culturalmente, que resulta más eficiente y motiva la innovación, aumentando la probabilidad de sobrevivencia, podría estar equivocada. En una simulación demográfica realizada por Omkar Deshpande, Marcus Feldman y Deborah Rogers para sus investigaciones encontraron que la desigualdad en el acceso a los recursos es desestabilizante y aumenta la probabilidad de extinción del grupo en medios ambientes estables. Como estas desigualdades son tan desestabilizantes, las sociedades se diseminan al existir un incentivo a migrar para encontrar más fuentes de recursos. En un mundo en el que los lugares ya están ocupados habría que simular que sucede en estas circunstancias específicas. Aunque los autores sospechan que las sociedades desiguales conquistan las sociedades igualitarias. El punto a aclarar todavía es el por qué?
Concluyen los autores entonces, que la desigualdad no se disemina porque sea un sistema mejor para la sobrevivencia, sino porque crea inestabilidad demográfica, que lleva a migraciones y conflictos que terminan en la extinción cultural y/o física de las sociedades igualitarias. Sugieren que la selección vía grupo puede actuar en las sociedades igualitarias basadas en la cooperación, altruismo y baja fertilidad, mientras que en las sociedades desiguales se exacerba la selección a nivel individual para alta fertilidad, competencia, agresión, ascensos sociales y otras características egoístas. Este punto, podría ser la clave de no sólo investigaciones futuras, sino el crítico para comprender el fenómeno y las bases del desplazamiento de sociedades desiguales sobre las igualitarias que hasta ahora se observa. En que condiciones predomina un tipo de sociedad? En que condiciones predomina otro? Esto debe ser dilucidado.
Pongo en duda que, como dice Rogers, la igualdad o desigualdad sean el resultado de una elección cultural. Más bien las vería como las respuestas ecológicamente viables ante diferentes demandas y condiciones específicas del ambiente. Esta línea de investigación es una ruta a seguir, por la relevancia de lo que trata y por lo innovador. Hacer simulaciones para comprender como se establece un estilo u otro de sociedad y cuáles son las condiciones en las que prevalece cada uno es una prioridad para la humanidad? Así lo creo.

Un punto a resaltar sería como se mantienen la igualdad o la desigualdad en la sociedad tecnológica actual? Ya no pueden actuar de la misma manera los mecanismos de vigilancia y control social sobre lo que hacen los demás. No hay ostracismos ni ridiculizaciones ni exclusiones grupales. A lo más, hay votaciones, con lo que si bien el poder político puede estar sujeto a opiniones de las personas, el poder económico pasa completamente indemne de las consecuencias de sus actos. Una sociedad en la que fluye la información de una manera más globalizada y con más adelantos tecnológicos que permiten comunicación dentro de y entre las masas nos permite una nueva vía para dar rienda suelta a mecanismos que se dan más rudimentarios, pero gracias a las mismas motivaciones y para los mismos fines. Esto va un poco más a la etología con estudio de los epm´s  y no deja de ser interesante esta evaluación. 

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