domingo, 15 de noviembre de 2020

Divagando

 

Manos que no tocan, mientras sienten mil explosiones de deseo en las puntas de los dedos

Risas ahogadas por silencios atronadores, de los que queman la piel

Risas que nacen de las incongruencias de lo desconocido con lo sabido

Risas que se apagan mientras tus ojos miran al vacío

Porque esos son tus ojos, evadiendo los míos

Frío, mucho frío, del que te deja esperando que algo arda, dentro, fuera, ¡que más da!

Eso son tus besos en mi piel, están sin estar

Los sueño y me atontan y me dejan como si nada más importara

Por un momento estuvieron en mi

Sensaciones que no se entienden y que despiertan al volcán

Sutilezas del viento en mis mejillas, que hasta las enfrían

Dame un beso suave y olvido todo

Lo que está bien y lo que está mal

Un beso suave y vuelve el sentido a mis ideas

Y vuelve la alegría a encender velas

Cualquier cabalgata será fría y desordenará mi cabello

Déjame estar aquí, quieta, a tu lado

Mientras tus labios no me nombran y seguro que ni me recuerdan

Nunca me conocieron, quizá si mi nombre, nada más

Vacío sideral rodea mi alma

Mientras tu bailas danzas eternas

Rota y gira que el vaivén llena

Está cubierto de respiraciones y ratos de sonrisas

Ves las lágrimas de lejos, casi nunca son para ti

Y cuando tocan son un solo fluir

Mientras las muecas de normalidad se adueñan de tu rostro

Y el vacío de lo que no se siente llena todo,

ahuecando espacio para asentarse, para quedarse, para morir

Siente tu mar interno ir y venir, que pocas veces le prestas atención

Pero te define

Te estruja y te tiñe

Eres

Y lo sabes cuando te ladeas y sientes el menisco inclinarse y retomar la línea

Va al nivel de la nariz

Ni una gota más dentro de ti,

Lo que podía entrar ya está allí

Solo queda espacio para los pensamientos que se pueden decir

Y para el aire que llena el espacio de lo que sabes callar

Decir y callar, el arte de amar

De vivir

De respirar

El arte de continuar, incluso cuando parece inútil

Incluso cuando ya nadie lo espera,

A punta de instinto y de miedo

A punta de ganas de no dejarle espacio, a la derrota

Al no podrás, A la tristeza que no se va

Decir y callar, equilibrio imposible

Y no caerás

Que para eso estás hecha de lo que estás hecha

Seguirás

No hay comentarios:

Publicar un comentario