sábado, 6 de marzo de 2021

Guillermo Pérez Villalta

Ha sido un auténtico placer volver a los museos con esta visita. No conocía la obra de este artífice. Y me ha encantado. Toda. Es muy diversa. Está en Alcalá 31.
¡Pero que variado es! Desde las 3 gracias hasta estas esculturas que me han impresionado.



Esta me recuerda a Atlas, sosteniendo a un mundo futuro o pasado de esos que no dejan rastro. De los imposibles. En ese mundo lo orgánico se mezcla con lo geométrico y rompe prejuicios. Equilibrios muy forzados en los que el oro y la piedra resisten estructuras que solo se mantendrían allí si pudiesen rotar, si tuviesen un eje. 
Atlas sale de la superficie de sustento y da un paso al vacío para llevarlo todo a un nuevo estado. Que por ahora continúa siendo de equilibrio. Lees arcos, inercias y vegetación cerca de torres. Son estructuras increíbles que se sostienen porque Atlas está allí y te demuestra que, aunque no lo creas, se puede. Todo depende del material del que estés hecho.




Esto para cerrar. Se llama Salmos.

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