sábado, 14 de junio de 2014

Alberto Garzon vs Pablo Iglesias

Está de más decir que por mi es Alberto Garzón Y Pablo Iglesias.  Ambos son jóvenes, brillantes, representan mi ideario político y sinceramente espero que ambos lleguen a ser presidentes del gobierno. Pero, solo tengo un voto.

Y porque la vida es así,  justo hoy les he visto en la realidad (mundo real, no televisión) por primera vez a los dos. Pablo estaba en la asamblea de Podemos para comunicar los resultados de las votaciones del comité de trabajo hasta el otoño.  87% de votos a favor. Garzón nos firmó a Wil y a mi su libro de la Tercera República en la feria del libro.

Lo de escribir cosas aquí tiene de bueno que con el tiempo se pueden releer. Y lo dicho queda. Asi que me voy a empapar. Es cosa de tiempo para corroborar.

Lo primero es el gran pro para los dos de ser defensores de politicas de igualdad y justicia social. Eso y lo bien que lo hacen los ha convertido en los lideres mas destacados de la izquierda alternativa en este momento, para mi claro está ;) y partiendo de ese hecho, comparamos lo demás, a saber,

-Ambos tienen una formación académica en la excelencia y una vida personal estable. Veamos, que puede haber un presidente con menos estudios y que vaya de una noche loca a otra, pero lo deseable, en condiciones ideales, es una buena formación y vida estable. Y eso lo tienen ambos.

El primer recuerdo que tengo de Garzón es del libro Hay alternativas y del programa Salvados. Desde el primer momento me dio la impresión que ha permanecido despues de verlo unas semanas en sus apariciones en tele y seguirle en el twitter. Es un politico coherente que además califica como erudito.  El libro hay alternativas del que es coautor, los otros libros, el blog que lleva.  En fin, que sabe de todo y tiene una actitud politica impecable. A Pablo le habré visto de pasada mil veces, pero la primera vez que asocié el nombre al rostro fue con los resultados de las elecciones al europarlamento. Y menudo momento.

-En cuanto a la organización política en la que se encuentran, hay mucha diferencia. Garzón está en IU desde hace mucho tiempo, y gracias a darse a conocer con el 15M y con algún programa de televisión de debate entre jóvenes, pasó de estar en las listas como relleno a colocarse en una posición lo suficientemente buena como para terminar en el congreso de los diputados, convirtiéndose en el congresista más joven de la legislatura. Ha trabajado lo suyo para llegar a donde está. No le han regalado nada. 

Iglesias es hijo de gente de izquierdas y su padre ha estado en IU, así que habrá crecido con esta organización como referencia. Pero, en vez de optar a un puesto dentro de esta organización, se ha montado su partido político. Menuda empresa, convertir las charlas con los amigos en un proyecto coherente y posible en el que representas tus ideas y te arriesgas a cometer tus propios errores, una vez que decides  que apuestas por un nuevo modelo de hacer política y acometes la tarea de utilizar la tecnología y las redes sociales para unir a la gente en un proyecto nuevo, que sea una alternativa al poder establecido y teniendo el objetivo claro de llegar a ser gobierno.

Podemos está surgiendo ahora, el modelo de los circulos, de la colaboración, de la participación, es nuevo e integrativo. No es una organización política que no ha logrado hasta ahora pasar de ser cuando más un tercero con un porcentaje bastante minoritario en el juego bipartidista y que además tiene en las espaldas algún escándalo por los consejos de administración. IU actuó contra los casos de corrupción que detectó, ha pactado y ha estado en la política desde hace años. Y no ha logrado levantar. En 4 meses Podemos consiguió 5 eurodiputados e IU 6, con trayectorias muy diferentes detrás. Y lo que yo diría que se siente en la calle ahora es que Podemos ha pasado a IU de largo para convertirse en la alternativa palpable al bipartidismo. 

-Las personalidades de Alberto Garzón y Pablo Iglesias, según lo que se percibe en los medios de comunicación y en las redes sociales, son muy distintas. Mientras que Garzón coincidiría más con una persona sensible, educada y racional, inspirado intensamente en la justicia social, controlado y claro en su expresión de las ideas, aunque a ratos algo especializado en la jerga tirando mucho al prototipo de intelectual, Iglesias luce más personalidad arrolladora que entusiasma (como diría su padre) y que podría llegar a enfervorecer a una multitud. Le he visto recibir información nueva y reaccionar muy rápido y contundente, cuando estaba en el aire y recibíamos en el país la noticia de la abdicación del rey, recomendaba a la gente del PSOE que no apoyasen seguir el proceso iniciado para la abdicación con la frase insistente de "no le voteis".

Mientras que uno es muy razonador, el otro es más pasional y dominante. Curiosamente, luego de verles en persona, la sensación que me quedó fué la de que Garzón es en realidad bastante más dominante que lo que traducen sus modales educados e Iglesias más humilde que lo que señala su fama de egocéntrico. Uno tiene como norte liderizar, necesita la dominancia. El otro necesita poder congregar aliados a su alrededor para montar la estructura que permita que un equipo se convierta en alternativa política. Así que bien por los dos! Cualquiera de ellos puede ser lider de un equipo que proponga una alternativa al sopor político en el que nos ha sumido el bipartidismo PP-PSOE. 

A estas alturas estoy sin saber cuál es el dominio de la información sobre el país de ambos, sus conocimientos como futuro estadista. Y eso es importante, un lider necesita la visión de conjunto, no sólo el control del proceso económico (Garzón es economista de origen) o los entresijos políticos (Iglesias es politólogo). Eso queda pendiente. En principio, de lo que he percibido, Garzón pareciera más participativo ante diferentes sensibilidades sociales y en contacto con el global de la población. Iglesias parece tener miras más ambiciosas, se centra en Europa y en buscar aliados europeos para hacer que no pagar la totalidad de la deuda sea una opción viable, asumible por varios países y no por uno solo.

-Pero lo que más distingue a uno de otro es la estrategia política. En particular, la estrategia de comunicación con la gente. Mientras que Garzón busca su espacio político en la defensa de los intereses de las personas desfavorecidas que están en un orden social injusto y desequilibrado, utilizando para ello sus conocimientos académicos y apelando a la postura clara y lineal de defensa de derechos, manejando datos, exponiéndolos, y planteando estrategias dentro del orden y procedimientos democráticos para que todos tomemos conciencia de que es lo que está sucediendo y como podrían introducirse cambios, Iglesias ha centrado su estrategia de comunicación en un argumentario que repite una y otra vez, exponiendo, de manera cansina cuando uno le escucha más de 3 veces, cuales son sus objetivos para mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la gente. Los dos tienen la idea clara de la justicia social y la lucha contra las desigualdades y las injusticias.

Garzón habla como piensa, diciendo claramente que pasa, que debería pasar y que se puede hacer para cambiar. El otro ha elaborado un discurso lleno de lenguaje llano y ejemplos claros, que le acercan a la gente, que repite, que no habla de procesos legales ni mecanismos específicos y que apela a la indignación y a la rebelión. No quiero decir con esto que no sea legal la opción que el plantea, lo que digo es que no plantea la opción legal a través de la cuál se va a conseguir lo que quiere lograr. Habla buscando que la gente le entienda, diciendo las cosas en ejemplos de todos los días y palabras llanas, no el lenguaje técnico de Garzón. Mientras que uno se gana la representación a través de dar información y explicar su postura, sin disimulo alguno, el otro despliega un lenguaje llano que conecta con la emoción del que le escucha y le lleva a la identificación. Seguramente los politólogos habrán evaluado estas formas de comunicación y sus consecuencias en las poblaciones. Eso yo no lo sé. Pero me lo intuyo.

Y al final, mi decision sobre el voto la tomo más emocionalmente que de otra forma, con la integración de lo disponible, incluyendo la informacion no verbal, con un resultado muy claro. Prefiero a Garzón, pero tal y como veo las cosas, el proximo presidente podría ser Iglesias. Basicamente porque Podemos va imparable, al ser partido nuevo no arrastra malas referencias del pasado y la gente lo ha asociado con la alternativa de cambio, mientras que IU lleva suficiente tiempo como para que la gente lo asocie con la vieja política.

Es cosa de tiempo, posiblemente los dos lleguen a ser presidentes, igual Garzón antes Ministro de Economía. Se puede soñar. Es tiempo de recolectar más información y de ver quién les acompaña, que no se puede ser tan personalista ;)

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